Hoy me levante extrañando hablar con vos, y a falta de imágenes porque se nos rompió la máquina de fotos, se me ocurrió contarte la vuelta al Jardín de tu Nieto, que está tan grande e independiente que me asusta; Nos levantamos temprano (porque entraba a las 10:30), ultimamente se levanta de buen humor, tira un par de peticiones que no logro entender por completo y le pongo su pilchita del colegio, lo peino engominado como te gustaba a vos.. (es algo que disfruto siempre) y salimos de casa hasta el auto, el tipo tiene que hacer todo, el desde cerrar las puertas hasta indicar porque camino tenemos que ir, se sube al auto e intenta ponerse el cinturón de seguridad de la sillita (aunque sabe que probó mil veces y nunca no pudo), y nos vamos para el jardín, generalmente no habla en el auto salvo para nombrar las cosas que le interesan como un "avión", "el tren" o el número cuatro en algún cartel, cuando llegamos me dice "eta ahí!" , era una compañerita, y me mató ver como todos lo nenes empezaron a llamarlo, Fidel! Fidel! mirá mamá Fidel! y el canchero solo con una sonrisa vergonzoza camino conmigo hasta la puerta, entramos cantaron un par de canciones, el siempre de mi mano, le presentaron a su señorita que no la conocía ni de vista y le dió un beso tan dulce y sin prejuicios que se la metió en el bolsillo, arrastrando su mochila con ruedas de hotwells, me soltó la mano y no miró atrás, se puso adelante de todos y atravesó todo un parque sin ni siquiera mirarme, eso me fulminó , volví caminando por las calles de Moreno con sentimientos encontrados con un dolor en el pecho pero feliz, deseando ser invisible para verlo jugar, cantar, o dibujar en el jardín con su grupo de amiguitos...