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lunes, febrero 07, 2005

Autor: Guido Posted by Hello
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Proximo festejo de cumpleaños en este lugar Posted by Hello
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miércoles, febrero 02, 2005

Proyecto de Cartel para la Plaza Marcos Sastre

Posted by Hello

Marcos Sastre desde mi punto de vista

Quiza no use los terminos que otros han usado en otros articulos, puede que sea porque carezco del vocabulario, o porque el por muchos añorado espacio verde no significo mucho para mi, es mas, muchos dias soñe en que derribaran esa maldita y mugrienta plaza e instalaran una kermese o un mini Italpark.

Recuerdo las tardes calidas de la calle Monroe, en la epoca en que me gustaba el cafe con leche, (servido religiosamente por mami todas las tardes en las tazas plasticas azules, muchas de ellas quemadas por una ornalla traicionera) y de las galletitas del tarro transparente con psicodelicos ovalos naranjas y negros, y de tapa naranja; toda esta maravillosa merienda o desayuno, en epocas de no clases significaba la previa para la obligada visita a la la plazita de Miller.Para Mariano era lo mejor del dia, Analia todo le venia bien, total...Ceci la cuidaba que no se rompiera la cabeza pasando del pasamanos. Guido, iba, si mami iba, sino, muchas veces se quedaba en casa.(yo lo envidiaba, mami me obligaba ir a la plaza, decia que parecia una vieja amargada de 7 años)

Lo mas lindo para mi, era jugar al futbol con Mariano (mi idolo de hacia años), me encantaba, Analia se prendia en el juego, tambien estaba el Chino, y hasta ahi, todo bien, la tarde se ponia triste para mi, cuando aparecian los amigotes de Mariano, y ya el partido dejaba de ser Amateur, y pasaba a ser, cosa de hombres.Mariano no tenia problemas en que jugaramos, pero yo, !!!Como iba a jugar con varones!!!, me iban a tildar de machona!!!, aunque tenia todas las ganas por jugar con mi hermano, y me moria cuando este relataba (a lo Victor Hugo Morales) nuestras jugadas.

Entonces, cuando ya armaron dos equipos en la cancha de piedritas coloradas, para mi, empezaba la eterna cuenta regresiva, me ubicaba en la zona de los juegos, buscando el angulo perfecto, que me dejara divisar el balcon del 7mo F: cuando mami colgaba en el balcon un trapo verde, significaba que teniamos que comenzar nuestro retorno.Analia se tiraba en el arenero y no tenia problema en escarbar hasta encontrar arena humeda que le permitiera hacer tortas con los moldecitos, (muchas veces robado por algun niño desubicado y al lado su estupida mama diciendole por horas "Dale Pepito, devolvele el chiche a la nena", me preguntaba en esos momentos, ¿porque las madres son tan estupidas, no es mas facil y rapido sacarselo y darselo a su dueño?).

Muchas veces iba a la plaza mi amiga/hermana Georgina (a quien deberiamos darle la contraseña), y todo tomaba otro color!!!!, la tarde se me pasaba mas rapido, y hasta me molestaba ver el trapo verde en el balcon.Y el momento de gloria era, cuando Mariano volvia de su partido (nos dabamos cuenta que habia terminado porque venian como estampida para los juegos, todos mojados, seguramente del mugriento simil-bebedero de los viejos de las bochas. Mariano se unia a nuestro juego, unos de los que mas me gustaba era la mancha arena. Consistia en correr haciendo equilibrio por los bloques colorados que rodeaban el arenero y se permitia saltar a los juegos, (algo muy riesgoso, ya que uno podia ser facilmente atrapado alli, sino encontraba a tiempo otra salida desde el juego hacia otro suelo que no sea la temida arena)

Y bueno, se me ocurren miles de juegos mas, pero en si, la Plaza, nunca fue mi amiga, sera porque el futbol no era cosa de chicas?, sera porque la bici era compartida con Mariano?, sera porque los lugares con sombra tenian olor a defecacion de algun can?, sera porque me mareaban las hamacas? sera porque sacaron la calesita despues de que a Carracedo se le engancho el pito?, sera porque tenia miedo de escarbar en la arena y encontrar un muerto?, sera porque un bloque le aplasto el piecito a Guido?, sera porque papi nunca nos llevaba?, sera porque habia una loca que acusaba a Mami de tirapiedras?, sera porque el piso era rasposo?, sera porque mil veces me mordi la lengua queriendome colgar de esos pasamanos redondos trapendolos y metiendome por entre dos barrotes?, sera porque siempre habian nenes chiquitos sacandote los moldecitos y los rastrillos y una madre boluda al lado pidiendole a un nene con chupete que te lo devuelva cuando la criatura como mucho sabia mantenerse en pie?, sera porque tenia miedo de engancharme el pantalon en el tobogan?, que se yo?, solo se, que no era mi amiga.Ahora la veo, y me parece tan chiquita!!, cuando la veo me da ganas de decirle, -Plaza estupida!!!, son tan chiquita y fea, antes creia que eras inmensa, y ahora me pareces una maceta de balcon, Plaza mugrienta!!!!!

Cecilia

Mis mas sinceras disculpas.

Mi mente recuerda vagamente el suceso . . . pese a ello hago públicas mis disculpas por la pelota pinchada (seguramente de valor inferior al pequeño robot gris arrojado desde un séptimo piso)

Ah, la bicicleta era rodado 20.

Sinceramente.
Mariano.

(la cara de damnificado no tiene desperdicio)
http://pinedabrothers.blogspot.com/ Posted by Hello

DAMNIFICADO

DEVUELVANLE LA PELOTA!!!!!

De Héroe a Villano.....

Una de las anécdotas que que opacan "El compañerismo futbolero" de La impoluta Plaza "Marcos Sastre" fué protagonizada por Mariano, si leyó usted bien, el mismo que manejo
ese colectivo 133 marrón rodado 28, que huyo inocentemente de los policias por un hecho que
nunca existió, que ajustició por mano propia las tantas pelotas retenidas por los viejos cascarrabias robándoles sus miserables tizas, ese mismo muchachín una tarde de Domingo dejo
inmóvil una pelota movediza (lease pateabas y antes de llegar a destino la bola hacia unos sendos zigzag en el trayecto) de su hermano Guido, petrificada suspendida sobre un dañino alambre de púas y bajo la cínica risa de ochentones "juegatrucosporoteros" jamas atinó a realizar un acto de grandeza futbolera de reponer el barato balon de goma que tanto apreciaba su hermano cual tango fluo que nunca volvio a ver..............
Fuera de la Ley
Segunda entrega de escritos.


Este capítulo intenta confesar algunas "fechorías" propias de una niñez vivida en la Plaza Marcos Sastre. Los involucrados pueden estar tranquilos debido a que los hechos ya han preescipto.
Para comenzar, narraré uno de los robos jamás descubiertos en el barrio de Villa Urquiza. Podría llamarlo "el robo perfecto", pero no queremos faltar de arrogantes y menos tratándose de un acto delictivo.
El relato tiene como autor material e intelectual del hecho a quien escribe (Mariano Pineda) y como cómplice co-autora a mi hermana Cecilia (puede verse publicada su fotografía en este mismo bolg, debajo de estas líneas). El lugar del hecho se sitúa en la cancha de bochas de la plaza Marcos Sastre.

Esta cancha de bochas, muy cuidada en esa época, contaba con un pequeño deposito o armario en el lado que daba a la calle Roosevelt (recordemos que la cancha transcurría paralela a la calle Miller), por lo tanto, una cabecera daba a la Av. Monroe (en adelante cabecera sur) y la otra daba a la calle peatonal lindante con los edificios y casas vecinas (en adelante cabecera norte). Ubicados ya en el escenario delictivo, pasamos a narrar con la mayor exactitud posible los hechos.
Cierto día, Mariano, habitué del lugar de los jubilados, observó que un abuelo sacaba tizas blancas de una pequeña latita de paté que se encontraba atada con alambre en el ángulo que formaban la reja de la cancha con el pizarrón de anuncios. Observado este detalle, comenzó a gestarse el delito. Le comentó a Cecilia lo observado y aprovechando una de las veces que se dirigían solos a la Escuela N4 D.E. 15 "Provincia de Buenos Aires", se acercaron sigilosamente al lugar, y sustrajeron las dos o tres tizas gastadas que había en la lata. Por supuesto que nadie los observó, o al menos eso creen ellos.

A la una menos diez del mediodía de lunes a viernes, no suele haber nadie en la plaza Marcos Sastre, solo las personas que, como ellos, cruzan para dirigirse: de Monroe esquina Miller hacia Valdenegro y Roosevelt (recorrido efectuado por los niños en cuestión) y viceversa, y desde Valdenegro esquina Monroe hacia Miller y Roosevelt y viceversa. Vaya uno a saber qué fue lo que los motivó a cometer este atraco. El botín era repartido entre los cómplices, es probable que Analía haya participado del hecho involuntariamente (desde ya, era imposible que por su estatura llegara hasta la latita) y esto podría haberse usado a su favor por un buen abogado defensor.
En fin, esta sustracción se repitió en un par de ocasiones (las suficientes como para comprobar que el botín no valía la pena el esfuerzo) o por el hecho de que los abuelos no pusieron mas tizas en la latita que daba a la cabecera de la calle Roosevelt.

Otro relato

Cierto día de verano, calor agobiante, tres de la tarde, se encontraba la bandita habitual de la plaza, sentada cerca de los bancos de los abuelos. Que no estuviésemos jugando al fútbol, es señal inequívoca de que las condiciones climáticas no eran las aptas. No recuerdo de qué estábamos hablando en esa tarde preadolescente. Solo recuerdo a algunos de los presentes: El Chino Díaz, el Chango (jamás supe su nombre), Facundo, Federico Levrino, Federico el Negro, es posible que también estuviese Salvador ...
El tema es que en un determinado momento pasa un patrullero por la Av. Monroe y uno de los chicos (creo que fue el Chango) grita a toda voz : -La Policía !!!!!!!!!
No sé por qué (tiendo a pensar que fua la idiotez adolescente o el exceso de televisión) pero automáticamente saltamos todos de los bancos como disparados y echamos a correr en diferentes direcciones con toda la rapidéz que pudimos. No había motivos para correr, éramos, lejos, los pibes mas buenos del barrio, pero ese segundo de desconcierto fue suficiente para lanzarnos a la carrera. Sé que los policías se percataron de nuestra "actitud sospechosa" y se lanzaron a nuestra "captura". Cierto es que nosotros éramos seis como mínimo, corriendo hacia los cuatro puntos cardinales y los policías solo 2. Yo recuerdo haberme detenido a la altura de la calle Nahuel Huapi y Miller. Por mis amigos supe (al otro día) que agarraron a dos (no recuerdo a cuáles) y que los policías estaban desconcertados por nuestra reacción. A la pregunta ¿por qué corren?, los chicos respondieron con la verdad: -no sabemos.
El reto recibido fue lo suficientemente fuerte como para no volver a cometer otra vez la idiotéz de correr sin sentido por la calle Miller .

Mariano Pineda.


viernes, enero 28, 2005

Juegos 1: Colectivos


Primer entrega de la serie de escritos acerca de la Plaza Marcos Sastre.

Uno de los juegos favoritos de quien escribe era el de los colectivos. La cosa era muy sencilla. Éramos un grupete de amigos habitués de la plaza que veníamos con sus respectivas bicicletas. El juego consistía en asignarse cada uno un número de colectivo (preferentemente los de la zona) y girar reiteradamente por un circuito inventado dentro del perímetro de la plaza. Cada circuito tenía sus correspondientes "paradas" que todo "colectivo" debía de respetar. Una detalle importante: a quien le tocara girar desde Monroe hacia Valdenegro (por supuesto siempre por las veredas) debía de observar la luz del semáforo que estaba situado a media cuadra (Monroe y Alvarez Thomas) si el mismo se encontraba en verde uno podía girar, si se encontraba en rojo, esperar.
Así entonces podía verse a Federico, lejos el mas fanático del juego, conducir el 114, a Salvador el 107, al Chino el 93 y a mí el 133. Algo que nos fascinaba de los colectivos era la suspensión y la manera de pasar por las esquinas (esquinas siempre rotas por ellos mismos). Es por eso que en el recorrido asignado, cada uno trataba de encontrar montañitas o pocitos que simularan estas esquinas y dotar de mayor realismo al juego.
Párrafo aparte merece Federico, quien no dudó en ponerle un furioso cartel "114" a su bicicleta cross roja, otro día apareció con una boletera hecha en cartón con boletos recogidos del suelo, y con un "rollo" de boletos de repuesto como los que llevaban los colectivos antiguamente. Jamás olvidaré a Federico gritándonos furioso un- Respetá el semáforo!!!!!! circulando desde el otro lado de la plaza, cuando alguno de nosotros se hacía el tonto en la curva de la calle Valdenegro.

Mariano Pineda

Próximas entregas

1- Los juegos en la plaza: mancha hamaca, mancha juego, fútbol hockey, escondida, los colectivos, paleta, el trapecio, patines y patineta.
2- Notas de fútbol (los torneos, los jugadores, el frontón, el uno-dos, obstáculos para jugar al mejor deporte del mundo, célebres pelotas reventadas, pincha-cuelga-rompe-paga)
3- Personajes de la Plaza: Soli, la Guardiana Cascarravias, haypochocloymanzanita, el Abuelo de los Caramelos, la mamá del chino Díaz, Garrafita, los "grandes", y muchos más.
4- Los jubilados, anécdotas y otras yerbas.
5- Cambios edilicios en la plaza (la construcción de la casa, el cerco para el sector de los abuelos, las modificaciones del bebedero en dicho sector, el bebedero que nunca funcionó bien del lado de la calle Valdenegro.
6- Fuera de la ley.

Estas entregas serán desarrolladas próximamente. Los números no necesariamente indican el orden de aparición.

Muchas Gracias.
Mariano Pineda.
L RESPETE Y SERA RESPETADO R

Este título solo quiere dar pie a una serie de "escritos" acerca de una plaza emblemática para los pineda brothers. Dicha frase, estaba pintada en las cabeceras de la cancha de bochas de la plaza Marcos Sastre, solar ubicado en la Av. Monroe, entre las calles Miller y Valdenegro del porteño barrio de Villa Urquiza. Plaza rara si las hay, extendida solo en media manzana. Voviendo a la frase (de condicionalidad no bíblica) solo quiere dar título a una serie de escritos acerca de este enigmático lugar, cuna de tantos buenos recuerdos que, de a poco y en la medida de lo posible, serán volcados en este blob. Muchas gracias.
Mariano Pineda.